El crecimiento exponencial que tuvieron estos softwares durante el 2020 permitió conectar a más personas, generando ingresos de $ 29,3 mil millones de dólares.

Bogotá D.C, 06 de octubre. Con la llegada de las aplicaciones a los dispositivos móviles se abrió un espacio para emprendedores, empresarios y multinacionales, los cuales han compartido con el mundo entero la oferta tecnológica que tienen a disposición desde su producto o servicio. Con la llegada de la emergencia sanitaria, causada por la COVID-19, este mercado se disparo hacía las nubes, lo cual permitió una unión entre los consumidores y las soluciones tecnológicas.

Actualmente, los imperios tecnológicos como “Google Play Store” y “Apple Store” han reportado a 2020 que en sus tiendas móviles ya superan los 2,7 millones de aplicaciones en caso de Google y 1,82 millones en iOS. El informe publicado por la plataforma “Statista” mencionó que para el 2019 se registraron 204 mil millones de descargas a nivel mundial, lo cual represento 14,5 millones de dólares para ese trimestre.

Durante el 2020 y con la llegada del coronavirus, se presento un alza que nadie se esperaba, según Sensor Tower:

“El gasto mundial del consumidor en aplicaciones móviles alcanzó los $ 29,3 mil millones y sus instalaciones subieron a 36,5 mil millones en la App Store de Apple y Google Play en el tercer trimestre, según muestran las estimaciones preliminares de Sensor Tower Store Intelligence”.

Esto demuestra la influencia de las “app” en el mercado global, por ejemplo, el e-commerce, incremento su traficó online en un 51,3% en todo el mundo para el 2019. Indonesia lidero la tabla con el mayor alcance de comercio móvil. Pero, no solamente han generado riqueza para los que las lideran, sino, también han jugado un papel muy importante en la agenda pública. En el caso de Colombia, se implemento una estrategia por parte de la ANLA ( Autoridad Nacional de Licencias Ambientales) la cual permite hacer vigilancia y establecer un control que prevenga los casos de minería ilegal en el país y fomente la regulación de las instituciones avaladas por el gobierno.